15/10/07

Strip Search: Libre Seguridad o Segura Libertad.


…Imagínate que tienes una herida en alguna parte de tu cuerpo, en alguna parte que no puedes ubicar exactamente, y que no puedes ver ni tocar, y supón que esa herida te duele y amenaza abrirse o se abre cuando te olvidas de ella y haces lo que no debes, inclinarte, correr, luchar o reír; apenas lo intentas, la herida surge, su recuerdo primero, su dolor en seguida: aquí estoy, anda despacio. No te quedan más que dos caminos: o renunciar a vivir así, haciendo a propósito lo que no debes, o vivir así, evitando hacer lo que no debes… (Manuel Rojas, “Hijo de Ladrón”).


¿Debe la Seguridad alcanzar el mismo precio que la Libertad?

Strip Search (Sidney Lumet, 2004) nos sitúa en un contexto posterior al 11 de septiembre de 2001, donde los conceptos de Seguridad y Libertad se han convertido en posibilidades inversamente proporcionales: Si quiero más de una, debo abandonar un poco de la otra.

Así, cuando se nos presenta la poca Seguridad que tenemos (11/9/2001), de forma automática se activa la adhesión a políticas, por parte del organizador mayor (el Estado), tendientes a una fuerte postura defensiva en pos de una mayor Seguridad social. Sin embargo, esta postura defensiva es alimentada con la Libertad de la misma sociedad defendida. El Estado nos puede dar más Seguridad, siempre que renunciemos (gradualmente) a la Libertad.

No es que los individuos pierdan la Libertad, sino que permiten que esta sea fiscalizada por parte del Estado ¿y para qué? Para prevenir, prevenir atentados en contra de la misma Libertad. Entonces, cedo un poco de Libertad, con la finalidad de proteger el resto de mi Libertad.

En la película, se muestra una Libertad riesgosa, insegura y que se encuentra en retroceso, pues quien proporciona la Seguridad (el Estado) se muestra ansioso de obtener mayores atribuciones, se muestra ambicioso frente a la posibilidad de hacer más grande la cuota para entrar en el Contrato Social. Por lo tanto, se muestra un Estado capaz de combatir los atentados contra la Libertad, pero impotente si no se le da el respaldo necesario. Algo así como la Dictadura romana, pero con una diferencia: las atribuciones del Dictador en Roma tenían la característica de tener un límite temporal.
También, en la película identificamos una globalización de esta cultura que tiende a la Seguridad por sobre la Libertad: Tanto en China como en Estados Unidos, el Estado adquiere el rol de protector de la Libertad a expensas de la misma Libertad.

En cuanto a la función propagandística de la película ¿qué pretende promover? Pretende promover la necesidad de Seguridad social frente a una Libertad demasiado feble. En las escenas donde aparecen los discursos de los últimos presidentes de EE.UU. acerca de la Democracia, la Justicia y la Libertad (mostradas, claro, como virtudes para la humanidad), seguían imágenes de titulares que demostraban lo inseguro para la sociedad del sistema lleno de libertades y donde tienen participación todos los ciudadanos. Por otra parte, se muestra que el Estado es capaz de cumplir con la misión de establecer la Seguridad social, a través de la prevención, incluso exagerada. Lo anterior se muestra en el final: Uno de los individuos (la mujer) acepta abandonar su Libertad ante el poder de la autoridad y con la finalidad de conservar algo de Seguridad; mientras que el otro (el hombre), mantiene la esperanza de quedarse con su Libertad.

Entonces, el sistema de la Libertad no ha funcionado. La Seguridad se ha vuelto una necesidad. El Estado nos puede dar Seguridad a cambio de Libertad. Sin embargo, ¿Podemos sentirnos seguros sin Libertad? ¿Podemos sentirnos libres sin Seguridad?
En Libertad nos podemos sentir libres, ya que pues siendo libres podemos disponer de nuestra Libertad deliberadamente, aun más allá de donde comienza la Libertad del otro. Pero considero que no necesariamente nos podemos sentir seguros con la Seguridad, simplemente porque no disponemos como individuos de ella, sino que nos la disponen de maneras que pueden ser inesperadas. Por lo tanto, la Libertad es libre, pero la Seguridad no es segura, con lo que caemos nuevamente en la importante interrogante de los últimos tiempos: ¿Debe la Seguridad alcanzar el mismo precio que la Libertad?

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Querido Magno, en verdad, nos agasajas con un excelente texto que discurre en un plano donde todas las esquinas son perfectas, mas debo ser sincero y señalar que esperaba algo más que una arqueología de superficie; y es que para uno cualquiera, un otro que deambula tropezando con maravillas sin verlas, el texto hubiese sido suficiente, pero en tu caso anotas a deuda.
¿Deseas un poco de claridad? Bien, mira al pasado y ubica a Ulises en su viaje de regreso a Ítaca. Él siempre se supo excepcional y cuando las sirenas con sus cantos incitaban la desgracia, ordenó a toda su tripulación sellar sus oídos con cera para no prestar atención al canto de las profundidades, pero él, amarrado al mástil, si pudo deleitarse del canto de las inmortales. Aleccionadora historia para sublimes. Y a ti ¿qué?
Tengo la certeza que no has logrado ver el corazón del Mal, y como Subiela estás detenido -recién- en la contemplación del lado oscuro del corazón, sin embargo te queda mucho por volar...

Cordialmente

K

Anónimo dijo...

aspassss